Por: Luis Cebrian


El Puyazo, 11 de Junio

El Puyazo, 11 de Junio El Puyazo, 11 de Junio

Iconoclasta: Según la RAE, dícese de aquel que en el siglo VIII y siguiendo las directrices del papa León III, destruía pinturas y esculturas sagradas y perseguía a quien las veneraba, ya que consideraban esta práctica idolatría.

También, según la RAE, es aquel que niega, y rechaza la autoridad de maestros, normas y modelos.

En la actualidad existen personas empeñadas en destrozar imágenes del pasado, aunque en realidad no siguen consigna religiosa alguna, salvo que consideremos el ateísmo como una religión, aunque lo hacen con un convencimiento cuasi religioso.

Mucho me temo que están motivados por su enfado con el mundo, o por sus ansias vandálicas.

También se pasan por el arco del triunfo las normas, modelos y las enseñanzas de los maestros porque se consideran en posesión de la verdad absoluta.

Existe otro tipo de persona que lejos de destruir imágenes tienen como misión en esta vida la de imponer los suyos propios. Yo los denomino icono plastas.

Icono plasta: tío que te da una plasta insufrible utilizando lenguaje mesiánico y argumentos pasados de moda, sobre asuntos que siempre han existido, aunque ellos parecen haberlos descubierto recientemente, proponiendo soluciones absurdas basadas en ideologías caducas, utópicas en el mejor de los casos o criminales, habida cuenta de los resultados que su puesta en marcha han provocado históricamente.

Los icono plastas, son intolerantes y es casi imposible mantener un debate inteligente con ellos, ya que al igual que los antiguos defensores de la inquisición se creen en posesión de la verdad absoluta.

Son fanáticos talibanes de la corrección política incapaces de asimilar que entre el blanco y el negro existe la gama de grises y muchos, muchísimos colores.

Y lo que es peor, su misión en esta vida es convertir a la nueva fe a todos aquellos que tienen la desgracia de cruzarse en su camino.

Hay dos categorías de icono plastas: Los primarios, es decir aquellos que alcanzan la categoría de gurúes o, dicho de otra forma, aquellos que acaban transformándose en Iconos vivientes de la post modernidad.

Éstos son los que dictan las nuevas normas y códigos de comportamiento, juzgan y finalmente condenan (siempre condenan) a quienes osan oponerse a sus dictados.

Luego están los secundarios que son miembros de una tribu en concreto que desarrollan su existencia de forma bóvida, como auténticos borregos siguiendo al macho Alpha, escenificando en sus concentraciones y en sus actuaciones en las redes sociales toda la liturgia diseñada por el hermano mayor, incluyendo actos de barbarie contra todo aquello percibido por ellos como símbolos del poder a derribar, por ejemplo, comercios, bancos, cajeros automáticos, estatuas…

Si se cruza con uno de ellos, dígales que si a todo y eviten llevarles la contraria porque de no hacerlo así es posible Uds. acaben teniendo que pedir cita al psicólogo ya que las consecuencias de sus ataques son impredecibles.